No hay nada más bello, que lo que nunca he tenido.

Me he dado cuenta de lo que es la perfección.

La perfección es alguien que te ame. Punto. Es simple. (Pff, María que típica eres).

A ver cierra esto no tienes por qué leer mis cursiladas. Pero para quien se quede a leerlo pues ole tú, pero no te me aburras.

Yo de peque, siempre pensaba: de mayor quiero tener a un marido súper guapo, súper bueno, que me cuide, que tengamos unos hijos preciosos, blá blá blá. (Cuánto daño ha hecho Barbie y Ken en este mundo, dios).

Luego CRECÍ, o eso intento desde hace unos pocos años.

Y claro, la puta experiencia te lleva a derribar todos esos sueños que pensabas de pequeña, incluso de pequeña te creías invencible y cuando alguien te dejaba o no quería ser tu novio, tú estabas muy orgullosa y pensabas, Buah, hay más chicos que judías. Pero es que ahora nooooooooooo, ahora es completamente lo contrario, ahora tu novio te deja y solamente piensas: no voy a encontrar a nadie como él. Incluso vienen tus amigos y te dicen: “Buah, hay más chicos que judías” y tú dices: ¿en que puñetero momento se volvió esa frase prácticamente imposible de digerir? En serio, no digáis eso nunca, eso díselo cuando ya lo tenga superado, pero en ese momento esa frase es como si dijeras: hola croquetas, sol, los árboles se mojan. Es decir un SIN SENTIDO, como este post.

Y entonces, viene el momento que lo superas, y piensas que el mundo es tuyo, que nadie más te puede hacer daño, porque claro ya has pasado por lo peor (me río yo de esto, hay muchas cosas más importantes en la vida como para decir que un chico te deja y es lo peor, pero bueno en ese momento es así señores, y lo sabes, lo sabes cuándo lloras ahogadamente que parece que vamos…), seguimos.

Y claro piensas que eres invencible. Hasta que viene otro, te la juega, tu se la juegas al siguiente así y así. Y acabamos ambos sexos diciendo: “todos los chicos son iguales”, “todas las chicas son iguales”. Punto. Y durante un gran tiempo de tu vida te pasas diciendo esta frase a diestro y siniestro. Y no te has dado cuenta que lo que has hecho es construirte un muro a ti misma, que te rodea, que no te hace salir de ahí. Un muro que te impide sentir.

¿Y qué es la perfección? Pues la perfección es quien consigue derribar eso que tu solita te has montado. Esa persona que te desea tanto, que le da exactamente igual si tiene que esperar, si tiene que susurrarte a través de ese muro, para que tú en el interior empieces a sentir cosas, y empieces cada vez a acercarte más a la fachada del muro, porque cada vez lo quieres oír más claro, hasta que esa persona, consigue derribarlo, porque es así, es el significado de que “El amor todo lo puede”, porque: “Si está para ti, está para ti”. Y esa frase la tengo ya bastante asumida. No quiere decir que tú no tengas que poner de tu parte, porque no. O sea lo que no puedes hacer es quedarte a verlas venir, porque así solo conseguirás a más retrasados en tu vida. Pero sí que tienes que estar atenta a las señales, y a tus sentimientos y dejarte llevar cuando veas que una persona te gusta y tú a esa persona también y si encima esa persona está luchando porque estés con ella, pues aún más.

Porque mi padre el otro día me soltó una ironía que me hizo reflexionar, me dijo: Claro María, el malo, el que te hace sufrir ese es el que vale coño, el otro que te trata bien no sirve para nada, ¿pa’ qué?

Definitivamente, la perfección es alguien que sepa amar como mi padre lo hace a mi madre. A veces le oigo hablar y digo, pero, ¿habrán más hombres así? Está claro que sí, pero claro, un padre es un padre y siempre lo vamos a tener ahí arriba de un pedestal y nadie se le podrá asemejar.

Besos y a sentir.

POSDATA (así a lo grande): Si te aburriste, no te gustó equis cosa, no dudes en decírmelo. Toda crítica es buena.

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Dos mil catorce guardado con bolitas de alcanfor.

¿Sabes que te digo dos mil catorce? Que no tienes ni idea de lo bien que me lo has hecho pasar, y sí, sin lugar a duda ha sido en el año que más experiencias he vivido, todas, todas. Las primeras veces y las últimas veces, de todas. Es así, porque esto es VIDA, y se le llama así porque todo empieza y todo acaba, pero ¿sabes que perdura? Perduran los recuerdos. Y todos los momentos que has vivido durante este año son para ti, solo para ti, asique guárdalos bien con bolitas de alcanfor, y que nadie intente pisarlos. Porque esos momentos nunca volverán, es como cuando añoramos ese verano, ¿sabes? Ese que dices: “Buah este año más y mejor que el verano pasado…” Pero que va, olvídate. Retenlas en tu mente, sí, pero nunca intentes superar algo, acabarás haciendo que pase todo lo contrario, porque querido amigo mío las comparaciones son odiosas.

Así que 2014 gracias por hacerme confiar, hacerme creer que algo es posible, entrar a la carrera que quería, hacerme sentir por alguien, gracias por estar un año más unida a mis amigas y a mi familia, gracias por darme tanto. Y aunque haya cosas que me hayas arrebatado, pues no te puedo culpar, porque nada es perfecto, nada es como queremos, y si ha sido así… estoy segura que es para mejor. Porque sí, porque me voy aferrar a ese “todo pasa por algo” (esa frase que últimamente mueve montañas).

Y a ti dos mil quince, ¿llego un poco tarde ya no? Que estamos a día 2 de enero y aún no te he pedido nada. Pero quiero que me hagas sentir muchísimas experiencias, por favor mantenme en una montaña rusa y hazme girar hasta echar todo lo que tenga dentro, muéveme. Hazme aprender más sobre la vida, aunque por favor, compórtate un pelín y no me des muchos palos, que esta que está aquí llora más que… ¡Ahh! y por favor, repárame de lo malo del 2014, utiliza lo que tengas que utilizar, pero repárame ya, eso no hace falta que lo guardes con bolitas de alcanfor. Asique por favor, compórtate 2015.

Tu amiga que te empieza a querer,

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Y se vuelve crónico

Ese típico día del mes en el que estás todo el día sin hacer prácticamente nada, de la cama al sillón y del sillón a la cama, mientras tu mente planea millo de planes por hacer, el problema está en que en todas esas ideas está incluido él, porque desde hace un tiempo ya solo piensas en él y todo lo quieres con él y si no lo haces con él estás deseando que llegue otro día para repetirlo pero con él. Porque él ha pasado a formar parte de tu vida y justo en el momento que ves como se separa de tu vida, por primera vez sientes el verdadero dolor y la desesperación en todo su esplendor. Es como si te estuvieran pegando en todo el cuerpo y tu cara es un mar de lágrimas, ya ni siquiera hablas, simplemente se te oye sollozar en la madrugada y si te acercas a la puerta de tu cuarto, esa puerta que ha pasado de estar abierta a estar cerrada, se te oirá llorar como nunca. Te darás pena de ti misma. Pero eso ya no te importará porque habrás perdido tu orgullo y sólo querrás verle, y no pensarás en las condiciones, te dará igual, te entregarás en alma y cuerpo porque sólo quieres que no te deje, porque piensas que si él no está no encontrarás a nadie que le supere, porque claro, ¿quién te va a hacer las cosquillas como las hace él? ¿Quien te sonreirá igual que él? ¿Quién? Si sólo quieres que sea él. Pero no te preocupes pequeña, algún día te darás cuenta que no está para ti es porque el destino te tiene guardado algo mejor. Pero te va a costar pequeña, te va a costar mucho y te vas a querer morir pero estará todo el mundo ahí apoyándote para que lo superes, aunque el consuelo de la gente para que mentirte peque, es como un analgésico, simplemente te ayuda a ratos pero quien tiene el antibiótico eres tú misma. Y te darás cuenta que a veces hay que tomar el antibiótico durante varios días para poder combatirlo, o incluso años, y por favor peque, cuando lo olvides, no recaigas porque entonces la enfermedad se vuelve crónica.

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