Como persona.

Quédate, de la manera que sea, como persona, como alma impoluta, como chico nuevo que se abre con toda la honestidad, haciendo ver que hay gente que vale la pena ahí fuera en ese mundo de superficialidad e hipocresía, en el que no te lo niego, yo misma ando metida en él, ese mundo en el que todos se apresuran a llamar amor a golpe de chat, de me gusta, de screenshot, de fotos cuadradas, encuadradas y re-ajustadas a una realidad que queremos mostrar.

A golpe de redes sociales todo es tan sumamente irreal, nos apresuramos por mostrar lo que hacemos, cómo lo hacemos, lo que ganamos y un sin fin de logros que hacen que subamos a las personas a un altar y queramos todo con ellas, para luego a los dos meses decepcionarnos porque hemos pelado la fruta y dentro no es como imaginábamos. Porque la fruta sigue estando buenísima, pero nuestra cabeza la había colocado en una cúspide y había generado tantas expectativas de lo rica que estaría, de qué sabor tendría, de qué textura…Pensábamos que al probarla iba a ser dulce, pero resultó tener un punto de acidez. Y ahora, ahora la fruta ya no sabe a nada, una piel más pelada, con cualquier cuchillo, sin llegar a la semilla, sin dejarla madurar.

María 

Todos por la causa, todos por un “like”

Te introduzco el tema del que voy a hablar en una palabra: POSTUREO. Ya en el título de la entrada podemos observar un tipo de postureo: introducir palabras en inglés en medio de otro idioma. Oh sí baby, eres internacional.

Y es que estamos bombardeados de redes sociales, que sólo fomentan este tipo de actitud. Y ojo, que me incluyo, porque para empezar, ¿qué diablos hago yo hablándole a un blog, sino es para que alguien me lea y comparta mi opinión?  entonces esa persona le da a LIKE, entonces yo sonrío, y entonces digo: “Me ha dado a me gusta, ojú, soy una crack”. Porque si señores, vivimos en una burbuja en la que si tu foto, por ejemplo, tiene menos me gustas que la de otro, eres un don nadie ¿vale? Entérate, no sirves para nada. Quítate tu cuenta de Facebook, de Instagram, de Twitter. No vales chaval.

Porque es así, porque si una persona se lo está pasando en grande, inmediatamente se le crea una especie de ansiedad porque necesita, ojo con esto, “necesita” subir la foto y que las demás personas vean que es igual de feliz que el resto de los mortales. ¿Qué pasa? Que luego está el otro en su casa que se acaba de despertar de la siesta y no ha hecho nada en el día porque, justamente, su novia está con sus amigas pasando el día por ahí, le habla a sus amigos y nada, que todos están estudiando porque salieron anoche y está super reventados. Y como se aburre…(Redoble de tambores). Abre el Facebook. A ver precaución, precaución con esto, porque mira lo que pasa, el chico actualiza Facebook y se ve que la novia acaba de subir una foto con las amigas en un chiringuito en la playa y aparecen montón de chicos por detrás mirándola, a ver, la chica no es boba y sabe que sube la foto no porque esté con sus amigas y salgan todas divinas de la muerte (excepto una que salió con los ojos cerrados, pero ojo, como ella sale bien, se sube ¿vale?) la chica sabemos todos que sube la foto excepcionalmente porque los chicos le están mirando, entonces ella piensa: ahora la ve mi chico y entonces me quiere más. Error, bueno error no, para que mentir, el chico libera unos celos así desde dentro, pero ojo, que el orgullo supera toda barrera y entonces el chico piensa, voy a hacer como que no he visto la foto y entonces voy a buscar mi foto que tengo super vieja tomándome un Chocomuffinfrappépingada en un Starbucks y ¿qué hace? No la sube a Facebook, no, no, no, la sube a Instagram (redobles de tambores aún más fuerte para la red social madre de todos los postureos) y pone un título (que lo ha estado pensando durante una hora): “Relax en el Starbucks después de un día de no parar” y ahí no se queda, porque señores recordemos nuestra meta final del postureo (que no se nos olvide): HAY QUE CONSEGUIR LIKES. Entonces ahora el chico sigue el título de unos hashtags: #starbucks #coffe #díadenoparar #picoftheday #friends #boy #handsome (¿hace falta que siga?). Y dirás, explícame por qué la sube a Facebook y no a Instagram, pues porque el chico dice, si la subo a Instagram ella no ve que miré el Facebook… Y dirás, si hombre va a pensar todo eso. Pues señores y señoras esto sucede, esto sucede. Ignoran la cantidad de tiempo que nos quita el subir una foto a una red social. Que si pensar a la hora a la que la subo, porque claro no es lo mismo subirla a las 5 de la mañana que subirla a las 9 de la noche cuando todo el mundo está mirando las redes sociales como si de la final del mundial de España se tratase. Y luego, yo personalmente odio, pero con todas mis ganas, y he llegado a enfadarme por este tipo de actitudes, cuando estoy hablando con una persona y está mirando al móvil y le digo: “¿Ey qué?” y te dice “Jo, es que estoy retocando una foto”.

Vete. Vete. Vete. De verdad no dejes que alguien priorice una foto antes que tú. Bueno directamente no dejes que priorice un móvil antes que tú. Porque siempre digo la misma frase antes una situación así: “Y entonces la tecnología superó al hombre”.

De verdad crees que si por ejemplo estás haciendo el deporte que más has querido probar en toda tu vida, es necesario que pares el juego ¿para sacarte una foto?, me pregunto por qué no aprendemos a disfrutar de todos los momentos al máximo, y es que estamos todos completamente dentro de una secta social denigrante que en vez de hacer que crezcamos como personas y nos relacionemos más y nos comunicemos más, hacen que nos comuniquemos, sí, pero de otra forma. Virtual.

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